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Himnos craqueladosEl nuevo poemario de Jorge Riechmann, titulado Himnos craquelados y publicado por Calambur, es, como sus obras anteriores, un canto a la resistencia frente a la deshumanización contemporánea: “Qué difícil vivir, conservando hebras de humanidad y una posibilidad de llegar a ser humanos, dentro del sistema de la mercancía”.

Jorge Riechmann es profesor de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha publicado numerosos ensayos filosófico-políticos, entre ellos: Un mundo vulnerable. Ensayos sobre ecología, ética y tecnociencia (Los Libros de la Catarata, 2000), Todo tiene un límite. Ecología y transformación social (Debate, 2001) y Gente que no quiere viajar a Marte. Ensayos sobre ecología, ética y autolimitación (Los Libros de la Catarata, 2004).

Entre su obra poética destacan Cántico de erosión (1987), Cuaderno de Berlín (1989), Material móvil (1993), Baila con un extranjero (1994), El día que dejé de leer EL PAÍS (1997), Muro con inscripciones (2000), Trabajo temporal (2000), Desandar lo andado (2001), Poema de uno que pasa (2003) o De ahí que (2004). Además, ha traducido a poetas como René Char, Henri Michaux o Erich Fried.

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Comentarios

1 comentario

  1. Emilio Rucandio Palomar on diciembre 20, 2015 23:17

    Conocí a Jorge Riechmann en el año 2007, en Barbastro, al asistir a una conferencia que dio en un Curso de Verano de la UNED. Por aquel entonces, aunque yo era profesor de Literatura desde el año 1978, desconocía a este escritor, pues, como ya es conocido, lo establecido era explicar el ‘Poema de Mio Cid’, los ‘Milagros de Nuestra Señora’, de Berceo, ‘El conde Lucanor’, de Don Juan Manuel…, aunque, por mi parte, hacía lo que podía para llegar a explicar la literatura española del siglo XX o para hablar de autores y obras que nunca se mencionaban en las programaciones. Como mi alumnado trabajaba y estudiaba y, además, mostraba un gran interés en las clases, en una ocasión, me “atreví” a sustituir el omnipresente libro de ‘La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades’ por el ‘Retrato de La lozana andaluza’, de Francisco Delicado. Pero llegar al siglo XX era casi imposible y, además, la oferta académica era muy limitada, a pesar de mis esfuerzos de hacer justicia con obras y autores que no participaban del suficiente reconocimiento oficial. Sin embargo, un coordinador de COU, el poeta Jenaro Talens, a quien nunca le podré agradecer todo lo que hizo por renovar los programas de Literatura Española de COU, acordó con el profesorado de los institutos unas lecturas de grandes obras del siglo XX y la posibilidad de elegir entre dos obras: por ejemplo, ‘La colmena’ o ‘Reivindicación del conde don Julián’ (aunque, tal vez, esta no fuera la opción). Pues bien, mi alumnado trabajó la obra de Juan Goytisolo y alguien del tribunal de la Selectividad, según se me dijo, se extrañó tanto que preguntó qué profesor había explicado esa obra. El programa, muy interesante como he dicho, se refería exclusivamente al siglo XX y en él había obras tan destacadas como ‘Tiempo de silencio’, de Luis Martín-Santos, o ‘Esperando a Godot’, de Samuel Beckett. Desgraciadamente, la asignatura de Literatura Española en COU ya no existe en mi Comunidad. Y así, poco a poco, la Literatura ha ido perdiendo importancia en las programaciones académicas y, por supuesto, esto ha afectado muy negativamente al descubrimiento de la gran riqueza literaria del siglo XX, pues parece como si después de la Generación del 27 ya se hubiera acabado la literatura de dicho siglo… Es obvio que no y que, además, hay importantes escritores/as que han publicado en el siglo XX y lo siguen haciendo en el XXI y que, hoy en día, no son ni citados en las clases de “Castellano: Lengua y Literatura”. Pero volvamos al comienzo. En cuanto escuché a Jorge Riechmann, sin todavía haber leído ningún texto de él, he procurado estar atento a cualquier información sobre este escritor, pues intuí que era un verdadero intelectual (término empleado, en este caso, positivamente, es decir, sin ningún tipo de connotaciones negativas, como “pedante”, “elitista”, “ensimismado”, etc.). A medida que he ido conociendo su identidad como persona y su obra, me he reafirmado en la importancia de Jorge Riechmann, no solo en la poesía, sino en otros ámbitos. Efectivamente, este intelectual, nada mediático por cierto, es una persona con vastos conocimientos en diferentes materias, una persona sencilla y muy coherente, que ha articulado toda una propuesta ética-estética, que se concreta en lo que hace y en lo que escribe, y que pone de manifiesto su compromiso con el ser humano y con el medioambiente (‘El socialismo puede llegar sólo en bicicleta. Ensayos ecosocialistas’, Madrid, Los Libros de la Catarata, 2012). Nos encontramos con una poesía crítica, rebelde, poesía de resistencia y alterglobalizadora. Una “poesía de la conciencia crítica”, que no oculta, como diría Galeano, que este mundo es una “mierda”, pero que también afirma que, a pesar de todo, mientras “… alguien / siga teniendo vergüenza en este mundo / no todo está perdido”.

    Para terminar, si no estuviera jubilado, entraría en el aula a dar mis clases tirando aviones de papel (en homenaje al maestro Juan Marsé y a su última obra, ‘Noticias felices en aviones de papel’), con textos de Riechmann como estos de ‘Veinte axiomas para una poética del milagro’:

    -”Éste no es un mundo normal” (axioma 14).
    -”Puesto que vivimos por milagro, dame un beso” (axioma 17).
    -”No luchamos por el advenimiento de la utopía: luchamos para impedir un desenlace catastrófico” (axioma 18).
    -”No es demasiado tarde” (axioma 20).

    O también nos podrían servir los siguientes versos del poema “PRIMERO DE MAYO DE 2010″, que forma parte del poemario ‘El común de los mortales’ (2007-2010; publicado en el año 2011):

    1

    MIGUEL Hernández hoy
    sería comunista

    es decir: lucharía
    por los derechos de las nutrias
    por el equilibrio climático del planeta
    contra los daños a las mujeres

    y por la misma justicia social
    que le movía entonces

    5

    Derrotados
    que no se dan por vencidos

    Estamos en derrota
    -decía Claudio Rodríguez-
    nunca en doma

    6

    No sabemos
    cuidar de nosotros mismos

    Océanos
    bosques
    marismas
    glaciares
    atolones:
    ayudadnos

    7

    Aprendemos
    a encontrar nuestro camino en el bosque

    y luego aprendemos a perderlo
    con una clase de aprendizaje
    distinto

    En homenaje a Miguel Hernández

    Deseo agradecer a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes la noticia que nos ha dado de la publicación del último poemario de Jorge Riechmann y el haberle dedicado una página a este escritor, realizada por Luis Bagué Quílez.

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